lunes, 28 de julio de 2008

Gary Moore hipnotiza a Almería con su blues más desgarrador y eléctrico


El guitarrista irlandés, leyenda viva del rock, se metió en el bolsillo a los mil espectadores que llenaron el Auditorio Maestro Padilla · Esta ha sido una de las tres únicas actuaciones de su gira por España



El área de Cultura del Ayuntamiento de Almería mantiene su apuesta por músicos de reconocido prestigio a nivel mundial y en la noche del jueves fue el turno del mítico guitarrista irlandés Gary Moore, uno de los más reconocidos del mundo. Moore, con más de 30 años de trayectoria profesional, ha evolucionado de los sonidos más rockeros con los que se inició a un blues más íntimo y meláncolico, aunque algo de su etapa en el Hard Rock queda.Gary Moore regresaba a España después de muchos años y Almería era una de las tres ciudades privilegiadas en las que actuaría, con lo que el Auditorio Maestro Padilla registraba una excelente entrada, con mil personas que casi llenaban sus butacas. El guitarrista irlandés, acompañado por Bryan Downey, ex de Thin Lizzy, a la batería, Vic Martin al órgano Hammond y piano, y Pete Reesse al bajo, saltaba al escenario almeriense con unos veinte minutos de retraso.Ya desde el primer tema, Oh Pretty Woman, íbamos a comprobar lo que iba a ser el concierto durante toda la noche. El sonido no sería muy bueno, ya que la guitarra del irlandés , ensombrecería al resto de instrumentos del grupo e incluso a las voces. Pero eso poco importaba, los veloces punteos y riffs de Moore dejaban boquiabiertos a sus seguidores, a los que se metió en el bolsillo desde ese instante.El guitarrista iría cambiando de guitarra en cada canción (usó hasta seis distintas), para ir desgranando algunas canciones de su último disco, Close As You Get y de la época posterior al Still Got The Blues, editado en 1990, y que vendió cuatro millones de copias.El clásico de otro maestro del blues como John Mayall, Have you Heard, Mojo Boogie, Thirty Days, I love you more than you´ll ever know o All your love, serían algunos de los temas escogidos por el genial guitarrista británico antes de llegar al momento álgido de la noche, cuando tocó el clásico de Thin Lizzy Don't Believe A Word, donde la primera mitad fue tocada en estilo blues, para luego pasarse al estilo rockero. A esta le seguiría un clásico imprescindible, Still Got the Blues, muy celebrada por el respetable que acudió a la cita en el Maestro Padilla. Tras una hora y media de concierto, el guitarrista irlandés se marcharía a los camerinos bajo los aplausos y cánticos del público, que hicieron que el cuarteto regresara a la escena acompañados por el hijo de Moore a la guitarra rítmica para tocar Walking by myself. Moore pidió la ayuda de los espectadores para cantar y aplaudir durante la canción y la comunión entre músico y público fue total.Tras esta canción, el guitarrista desaparece de nuevo del escenario. Parecía el final del concierto en Almería, pero Gary Moore tenía una agradable sorpresa para la ciudad de Almería, ya que regresaría por última vez para tocar un tema inédito en esta gira, Parissienne Walkways, que no tocó ni en Alemania ni en el concierto que concedió dos días antes en la localidad murciana de San Javier.El músico irlandés se permitió el lujo de cortar en seco en esta última canción, buscando la ovación de un público que no dudó en dársela, para finalizar de forma totalmente improvisada, ya que la canción, y el concierto, finalizaría tras un gesto del líder Moore al resto de la banda. El público almeriense, como no podía ser de otra manera, lo despidió entre aplausos, agradeciendo el espectáculo vivido, a pesar de esos pequeños problemas de sonido. Almería se convirtió, por espacio de 110 minutos, en la capital mundial del blues.

martes, 22 de julio de 2008

GARY Moore arrebató a John Mayall la corona de Rey del blues blanco

Fue en un concierto del pasado jueves en Almería. Ahora Mayall tendrá que subirse al escenario del Auditorio Maestro Padilla para reclamar la devolución del trono que ha ocupado durante décadas.

Fue fácil conquistar el reinado, ya que el guitarrista irlandés se metió al público almeriense en el bolsillo arrancando el show con su potentísima versión de 'Oh, pretty woman'. Todo lo demás fue coser (punteos de guitarra) y cantar.

Le acompañaban tres músicos: bajista, teclista y batería. Los tres hicieron un discreto papel, recluidos en un trocito de escenario dejando libre el resto del espacio para el lucimiento personal de Moore. La iluminación también estaba al servicio del guitarrista. El equipo de sonido, muy potente, estaba compuesto por amplificadores Marshall de válvulas, todo un clásico. La batería era Yamaha, el teclado Korg, y Gary Moore mostró un amplio repertorio de hasta seis guitarras diferentes, mostrando predilección por las Gibson, aunque también lució dos Fender.

Bourdon-whisky

Con un Auditorio Maestro Padilla sin apenas sillas vacías, y ante más de 900 testigos de todos las edades, demostró que si los bluesmen del Delta del Mississippi tenían el bourbon, los irlandeses tienen un whisky con mucha personalidad capaz de curtir guitarristas de blues de la talla del propio Moore o el fallecido Rory Gallagher.

En un concierto organizado por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería, el guitarrista irlandés sorprendió durante toda la noche con un amplio abanico de técnicas de punteo, sacando riffs de guitarra de puro virtuosismo en cada uno de los 13 temas que sonaron a lo largo de un concierto de 110 minutos. Y aunque él era el único guitarrista, lograba crear una atmósfera tan completa, que a veces parecía que hubiera dos guitarras sonando a la vez.

Los primeros compases fueron muy rockeros, para pasar a los 20 minutos a un blues electrizante que dejó unos momentos de lucimiento al teclista, para acabar convirtiéndose en 15 minutos de veloces punteos de guitarra a cargo de Moore. Pese a la larga duración de este tema, supo a poco.

Sin perder el ritmo

Para calmar la sed de fiesta, Gary Moore y su banda se metieron de lleno con 'Mojo Boogie', un rock & roll con ramalazos de blues que levantó al auditorio de la silla para bailar al ritmo la canción más pegadiza del repertorio del irlandés. En la misma línea, sin perder el ritmo, llegó el turno de 'Thirty Days', una versión de Chuck Berry que convierte los clásicos estribillos del góspel en un divertimento del rock & roll más golfo.

Tras varios minutos movidos llegó el momento del blues lacrimógeno, con la conocidísima 'All your love', que dio el relevo a 'I love you more than youŽll ever know'. No podía faltar un homenaje a su etapa en Thin Lizzy, y sonó con mucha pasión 'Don't believe a word'. Se trata de un clásico del rock que comienza melancólico y acaba coqueteando con el heavy más cañero.

Se hizo esperar, como a veces hace el gordo de navidad, pero después de 70 minutos de concierto por fin llegó lo que todo el público esperaba: 'Still got the blues', posiblemente la canción más conocida del artista irlandés. Uno de esas melodías perfectas cuyas notas acarician el tuétano.

Una ovación con el público puesto en pie dio paso a otra de las imprescindibles, 'Walking by myself', donde ya la práctica totalidad del auditorio bailaba al compás. Tras este tema, Gary Moore se retiró a camerinos, pero bastó un solo minuto para salir al escenario a ejecutar un vibrante bis, que contó con la presencia de su propio hijo, acompañando con la guitarra rítmica.

Moore than blues

La banda se volvió a retirar y fueron necesarios más de dos minutos de ovación para que volviera al escenario a desgranar el final habitual en los conciertos de Gary Moore de los últimos años. Sonó una larguísima versión de 'Parissienne Walkways', otro clásico que Moore grabó junto a Phil Lynott de Thin Lizzy. Moore aprovechó la nota sostenida que suena a mitad del tema para juguetear con el público que alimentó su ego con ovaciones para que siguiera tocando.

Y eso fue todo, tras casi dos horas de blues que no fueron tan blues, ya que Gary Moore recuperó sus raíces más rockeras y sonó como lo hacía en las décadas de los 70 y 80.

Te deja sin aliento. Gary Moore es el ,rey de los solos de guitarra. Todavía tiene el blues. Por supuesto que sí.

GARY MOORE
16 de julio de 2008

San Javier (Murcia), españa.- Las entradas se habían agotado varios días atrás, y la reventa se disparó. Hacía años que Gary Moore no tocaba en España, y su presencia en Jazz San Javier abría una minigira de tres conciertos tras actuar en el festival de Montreux.

El músico de Belfast se presentó acompañado por unos veteranos músicos -Bryan Downey a la batería, Vic Martin al órgano Hammond y piano, Pete Reesse al bajo-, aunque bajo los focos sólo destacaba él, que al principio del concierto estuvo hosco, ofreciendo un aspecto de artista fiero y terrible haciendo sonar su guitarra a volumen brutal.

Tocó a ritmo de blues unas frases fortísimas y veloces y enardeció a su público. Nadie diría ahora que fue miembro de Thin Lyzzy, ni que durante años militó en las filas del virtuosismo rockero.

Se metió a tocar blues porque estaba harto de tocar hard rock, él mismo lo dijo. Y, sinceramente, a pesar de la movida comercial que se hizo en "Still got the Blues" -que despachó cuatro millones de copias- y "After Hours" (invitando a figuras como Albert y B.B King entre otros), tras lo visto y oído parece que Gary Moore es muy honesto a la hora de tocar blues.

Aunque el sonido no era bueno al principio, las primeras notas de "Oh Pretty Woman" predispusieron al público para disfrutar. Y así fue. El set -list incluyó algunas canciones de su último disco, "Close As You Get"- el resto eran de la época post "Still Got The Blues".

La única excepción fue el clásico de Thin Lizzy "Don't Believe A Word" -la primera mitad tocada en estilo blues, para luego pasarse a la vena rockera-. En esta sesión de testosterona blues a la que sometió al público hubo también abundantes homenajes a sus maestros: John Mayall ("Have you heard"), JB Lenoir, o mejor Johnny Winter ("Mojo Boogie"), Chuck Berry ("Thirty days", con un groove infeccioso).

La guitarra de Moore tiene ese sonido visceral, contundente y fibroso que sólo puede venir del hard, pero, a la vez, es capaz del toque intimista, melancólico y desgarrado del blues.

Utilizó cuatro guitarras en total, y su voz, envuelta en una maraña de notas tocadas a zarpazo limpio, no parecía haberse desgastado desde los gloriosos 80. Y es que, por encima de cualquier otra cosa, Moore es guitarrista, uno de los mejores, y los estilos son para él algo externo.

En la recta final, "Still Got The Blues" y "Walking By Myself" forzaron a la entusiasmada audiencia a ponerse en pie.

Hay una verdad incontrovertible: Moore toca los solos de guitarra más enfebrecidos que te hayas podido topar. Y no estoy hablando de las florituras de "Still got the blues", sino del frenesí de tonos guarros, poco pulidos, alucinatorios, que extrae distorsionados de su Les Paul Gold a través de un par de amplificadores Marshall al 10.

lunes, 14 de julio de 2008

"Have Some Moore Vol. 2 - The Best Of Gary Moore"


EMI Finlandia publicó una nueva compilación bajo el título "Have Some Moore Vol. 2 - The Best Of Gary Moore" Tenemos la primera parte en 2002, tiempo que el primer disco incluía sólo baladas, mientras que el segundo tenía el más rápido de rock y blues hits. Esta vez la compañía dio a conocer una más "mixto" compilación con canciones (la mayoría) de los años 80 en el primer disco y una buena colección de productos (sobre todo) las canciones de blues en la segunda. Por supuesto vamos a encontrar algunas grabaciones en vivo así como de ambos.

Disc 1:



All Messed Up

Don´t Take Me For A Loser

Blood Of Emeralds

Led Clones (With Ozzy Osbourne)

Gonna Break My Heart Again

All I Want

Cold Hearted

Teenage Idol

Victims Of The Future

City Of Gold (With BBM)

Out In The Fields (Live)

Wishing Well (Live)

Murder In The Skies (Live)

Shapes Of Things To Come (Live)

End Of The World (Live)



Disc 2:



Moving On

Too Tired

One Good Reason

The Thrill Is Gone (Live With B.B.King)

With Love (Remember)

Jumpin´ At Shadows

King Of The Blues

Since I Met You Baby (Live)

Story Of The Blues

The Hurt Inside

The Stumble

Need Your Love So Bad

All Your Love

Cold Day In Hell

The Sky Is Crying

Parisienne Walkways (Live)



Catalogue number: 5099922730329

Record company: EMI Finland

NUEVO CD "BAD FOR YOU BABY"

Bad For You Baby

El nuevo álbum se dará a conocer de Eagle Records el 22 de septiembre bajo el título "Bad For You Baby". Este es el tercer álbum de estudio nuevo en 3 años, de modo que podemos decir que no es tan malo! Gary Como dice en una entrevista vamos a escuchar fragmentos de diferentes estilos, mientras que mantiene su blues / rock estilo y sonido.
Con su último álbum de estudio" Bad For You Baby ", Gary sigue con la secuencia de los álbumes de blues rock que comenzó con OLD NEW BALLADS BLUES y continuó en " CLOSE AS YOU GET ". Mezcla de músicas originales con Blues Gary Moore clásicos que ha redescubierto, "Bad For You Baby" reafirma en Gary Moore el excepcional talento como guitarrista y su profundo conocimiento de y para sentir el blues como una forma de vida musical. "


Palabras de Gary sobre el nuevo trabajo:


"Es más versátil en su estilo de" close as you get ", más agresivo. Pero tiene también un poco Funk y Soul. Creo que es importante cambiar los estilos de vez en cuando. La guitarra será también más a la palestra. "

Las pistas del nuevo álbum, "Bad For You Baby":

1. Bad For You Baby

2. Down The Line

3. Umbrella Man

4. Holding On

5. Walking Thru The Park

6. I Love You More Than You'll Ever Know

7. Mojo Boogie

8. Someday Baby

9. Did You Ever Feel Lonely?

10. Preacher Man

11. Trouble Ain't Far Behind